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Nuestro Humilde Homenaje – Esteban Cerioni

Después de un tiempo de ausencia, se me hace difícil escribir este post sin emocionarme, más cuando se trata de la partida de un amigo. Una persona a quien siempre admiré por su temple, su personalidad, su dedicación, su música, su entrega y su amistad.

Debo confesar que no lo conocía de hace muchos años, pero gracias al ámbito del rock tuve la suerte de cruzar caminos. Él era de ese tipo de persona que ni bien hablabas un par de palabras, te daba la impresión de que lo conocías de toda la vida; su carisma, su forma de pensar y su humor sarcástico hicieron nacer una amistad corta pero bien cimentada de buenos momentos y largas charlas.

Para el que no sepa, su trayectoria fue extensa e intachable, siendo su banda Redd la primera en grabar un disco en Tucumán. Pasó por innumerables bandas, no tan solo de Tucumán, sino también en Buenos Aires e Italia como ser «Meridiano» (BA), Taxi (BA), Demolatino (It), Darkness Darkness (It),  V’Ger (It), Chevrolet 56 (T), Trilogía (T), Arkangel (T), entre muchas otras. También creó el blog llamado REDDLAND, donde subió muchas información de su carrera, ya sea, discos, videos, fotos, recortes, etc.

Demolatino (banda italiana que integró en su estancia en Europa)

A modo de homenaje les dejo algunos testimonios de amigos y colegas de este emblema del Rock Tucumano, recordándolo de la mejor manera.

Augusto Gallegos (Syderalus, The Worms):
Hablar del bajista, cantante, o músico, puede parecer redundante. Porque en realidad su obra y su entrega al público, habla por sí sola. Siempre un adelantado, inquieto buscador de oportunidades, se lanzó junto a sus compañeros de REDD, a grabar el primer disco de Rock de una banda tucumana, en el año 1978. La pasión, la energía y la perseverancia lo acompañaron hasta sus últimas horas. Amigo fiel, con sus fuertes convicciones, repartía consejos y vivencias como escaparate de su propia experiencia. Siempre tratando de alentarnos a dar lo mejor, a jugarse, a apostar a la calidad, ofreciendo la mejor versión de nosotros mismos. El hacía eso, se entregaba completo, con sus defectos y virtudes. Combo completo. Frontal y transparente. Su mayor orgullo siempre fue lograr todo por su propia cuenta y esfuerzo, independiente hasta el final. No necesitó de nadie para ser reconocido por su arte.

Hasta el Japón llegó el disco de REDD. Las circunstancias de la vida, no le dieron la dicha de vivir conforme a lo que aportó a la cultura, pero no era algo que le pesaba, justamente por la independencia que él mismo predicaba y practicaba. No obstante nunca se quedó quieto, participó de varios proyectos musicales, en Tucumán, Buenos Aires e Italia; y más allá de ser recordado como un músico del ambiente progresivo, no se limitó jamás a ese estilo, habiendo pasando por músicas variadas, con distintas agrupaciones.
Siempre destacó los valores de la amistad ante todo, incluso ante la música misma que era su vida. Tocar con amigos fue su prioridad, compartir y pasarla bien. No importaba «qué» tocar, sino «con quién».
No hay vacío que se compare ante la ausencia de un amigo, pero su legado vivirá por siempre, al igual que el cariño y entrega que nos brindó.
¡Hasta pronto amigo querido!

Lucas de León (Los Inspectores):

«Primero seamos amigos, después tengamos una banda.»

Del músico Esteban Cerioni es de quien más se conoce. Del amigo Esteban Cerioni también, pero quizás en menor medida. Es éste justamente el rasgo de él que a mi me deja más marcado. Y es que para «el viejo», además de sus padres, había una sola cosa más importante que la música: la amistad. Tanto es así que la primera vez que nos vimos las caras después de conversar mucho por Facebook, me dejó bien en claro que primero teníamos que ser amigos para poder entonces tener una banda y tocar juntos.

Así fue mi etapa al lado suyo. Craneando muchísimas actividades musicales, grabaciones y conciertos que queríamos hacer, de todo tipo y color. Desde tocar músicas de Los Gatos o Vox Dei, algunas propias, otras de sus raíces italianas, y hasta lo que Esteban llamaba «Redd Revisitado», un proyecto en el que pretendía homenajear a Juan y Luis, sus compañeros en aquella banda, y en el que tuve la suerte de que me haya invitado a participar activamente. Hay algunos videos que datan de 4 meses atrás, ensayando y tocando “Reyes en guerra” con Hernán Ruíz (batería) y Rodrigo Ferreyra (teclados), con quienes tocamos en la banda que nunca tuvo nombre y sólo tres felices pisadas de escenario.

Pero bien; por encima de lo musical, Stefano puso siempre el ser amigos. Ensayar es importante, pero más aún es quedarse al tercer tiempo y compartir un chegusán con papas gratinadas, o un café con tostado de jamón y queso. Y de no haber ensayo, teníamos durante la semana y a cualquier (des)hora, conversaciones kilométricas sobre bandas, más proyectos, actualidad y política argentina, y catarsis mutua a causa del nefasto FPL (siglas absolutamente establecidas en su círculo, y que en la jerga «cerionística» hacen referencia al Fucking Puto Laburo), ¡jaja! Así fue mi amigo, el viejo; siempre pero siempre instando al encuentro y al momento compartido, cuestión que le ha costado algún dolor de cabeza al encontrarse con un tipo de naturaleza solitaria y consumido por los tiempos del mundo moderno como yo. Dolor de cabeza que después iba a traducir en un planteo de berrinche tano para que yo me cague de risa mucho, y entonces él también, y volvamos al abrazo tan afectuoso de cada vez.

Me quedan los proyectos musicales inconclusos que alguna vez le quisiera entregar; las palabras generosas y de apoyo que tuvo siempre a pesar de que yo haya cantado y tocado como la mismísima mierda; el Abbey Road que amaba y cuidaba desde que lo compró en 1970 y que me regaló para mi último cumpleaños así lo atesore y conserve cuando él ya no esté. Por último y lo más reconfortante, me queda la hermosa satisfacción de saber que Esteban fue un tipo feliz conmigo, felicidad que dejó plasmada en los mensajes de WhatsApp que me mandó a las 4 AM del día siguiente de presentar “La Biblia según Vox Dei”, en septiembre de 2018:
“¡Hermano! ¡Qué lindo cantamos hoy el Génesis! Cómo me gusta cantar y tocar con vos, mi querido Lucas. Como cantamos en Presente, tampoco esto será eterno, aunque mas no sea porque estoy entrando en la recta final y no sé cuánto me quedará de vida útil para hacer esto. ¡Pero quisiera encerrar esto en un bucle de tiempo y vivirlo una y otra vez! ¡Estoy tan conmovido, amigo! Tengo todo lo que deseaba”.

Esteban, Stefano, hermano querido, viejo… de mil maneras lo he llamado, pero estoy seguro de que la que más le gustaba era ésta con la que lo despido: Gracias y hasta siempre, ¡AMIGO!

Braulio D’Aguirre (7 Delfines):

Esteban es un grande de nuestra música nacional, excelente persona, un bajista excepcional.
El primer o segundo  bajista con el que toqué fue Esteban Cerioni, un lujo para mi tener a semejante músico en mi casa ensayando y a mis 16 años. Ya que en aquel tiempo no se si existían las salas de ensayo por hora y por eso se ensayaba siempre en casa del baterista.
Él me hizo crecer como músico.
Varias veces se ha quedado en casa después de ensayos y recuerdo sus palabras, que siempre tengo en mente cuando me dijo:
«Hay que salir de la cómoda para dar un poco más.»
Lo que se toca cómodo ya lo sabemos por eso hay que darle una vuelta de rosca para crecer en musicalidad.

Adrian Llovera (UT, Arkangel, Acertijo, Llovera) :

Yo hice el secundario en el Instituto Técnico de la UNT, y en la semana en que nos tocaba organizar a nosotros, llevamos para que toque en el salón de actos a Redd. Era el año 1978, y allí conocí a Esteban Cerioni, quien se mostró como lo que fue toda su vida: un gordito bonachón. Con el tiempo descubrí que era bastante enojón, pero nunca dejó de ser un tipo super bueno, muy generoso con sus amigos.
Compartí escenario con él en 1987, cuando me invitó a cantar unos temas de Redd con su banda Club junto a Sergio Tomás y Chechi Bassano, en un recital en el viejo Teatro de La Paz. Para mí fue increíble. Pero lo que lo muestra de cuerpo entero fue que me invitó a su casa para mostrarme los temas que pretendía que cante y al final, cuando ya me iba, me regaló un disco de Queensryche, porque quería que escuche bien a Geoff Tate, su vocalista.
A final de la década de los ’90, cuando ya había vuelto de Italia, compartimos Arkangel. Fue una etapa llena de encuentros, esfuerzos y anécdotas. Él ya trabajaba en el eterno CCC y llegaba muchas veces al ensayo (que fueron siempre a las 2 de la tarde) sin haber dormido. En mitad del ensayo pedíamos unas empanadas por un hueco que había en la pared de la sala y que la vinculaba con una fábrica de ellas. Esteban era el único que se le animaba a las de mondongo. Después de comer era la hora de la modorra pero seguía el ensayo. Cuando llegaba el momento de «El Asesino Sentimental», de Redd, que incluíamos en nuestro repertorio, Esteban dormía sentado en el equipo de bajo, pero seguía tocando sin pifiar una nota.
Un día fuimos a tocar con Arkangel a San Pedro de Colalao, y yo fui con Ana y los chicos (Isaac y Franco). A nosotros nos dieron una habitación cuádruple y al lado les tocó dormir a Esteban con Claudio Nava. Desde nuestro cuarto se escuchaba la animada conversación entre ambos pero luego comenzó un ruido “telúrico”. Era Esteban que se había dormido y roncaba muy fuerte. Nosotros nos dormimos con ese ruido de fondo, pero cuando me levanté a las 8 de la mañana, me encontré increíblemente a Claudio en el patio, con ojeras. Le digo “¿De cómo tan temprano?”. Y me dice: “Dejate de joder. Con semejante ruido no pude pegar un ojo”. Me reí. Esteban también se divirtió mucho con lo ocurrido. Todos no reímos, menos Claudio, claro.
Después compartí otros escenarios con Esteban, cantando ya con Redd o en otros eventos. Grabé un par de temas en el mega proyecto del disco triple que estaba produciendo. Y hasta comenzamos a ensayar lo que fue su proyecto de La Biblia de Vox Dei, que finalmente pudo concretar el año pasado en El Círculo de la Prensa con Ruiz y De León.

Arkangel – Cielos Abiertos (2001)

Lichar Galvan (Programador Radio Fish):

Conocí a Esteban cuando yo operaba un programa que se llamaba Metal Shock.
Recién regresaba de Italia y venía con las ediciones en CD de los discos de Redd.
Al tiempo, se incorpora al programa como conductor y fundamental aportador de material; era un coleccionista. Cuando no podía ir al piso, me pedía que pase a buscar el material y de paso me hacía escuchar otras cosas.
También me lo empecé a cruzar en los escenarios, él como el musicazo que era y yo como asistente.
Nos hicimos grandes amigos y siempre me invitaba a su casa, donde solíamos pasar horas escuchando música que me recomendaba, viendo videos de bandas, tomando te con jengibre (en los últimos tiempos era café), siempre acompañados con anécdotas geniales, que por ahora me las guardo, pero que me hacían partir de la risa.
El Maestro me decía que yo era un puteador genial. Tuve la suerte que me considere su amigo, además de ser del stage de un show que Redd hizo en Buenos Aires, que terminó siendo el disco «Ceremonias Para Alzar El Telón». Y con cada nuevo lanzamiento, como «Reddland» o la re-edición de «Tristes Noticias…» me obligaba a ir de inmediato para escucharlo, siempre orgulloso de lo que había hecho.

Otra cosa que me gustaba de él era como hablaba de los músicos con los que se rodeaba para tocar, me mostraba videos, audios, etc.
Estaba muy orgulloso de lo que habían hecho sus amigos en el show del Circulo de la Prensa, su tributo a Vox Dei, media hora hablándome maravillas de sus compañeros y recuerdo que yo no le creía que el guitarrista tenía una Richie Sambora signature, y me mostraba lo que podía cantar y tocar, ni hablar del batero…, lo llenó de elogios.
Todavía me acuerdo que estaba muy contento cuando Emilio Del Guercio iba a grabar con él, de cuando participó en el disco tributo a Spinetta llamado «Al flaco… dale gracias»; luego de un disco tributo a León Gieco del cual me mandó varias maquetas de lo que iba haciendo; también estuvo en el disco tributo a Litto Nebbia. Ir a su casa era nutrirme de música mientras hablábamos de muchas cosas.

Estaba contento con lo que estaba haciendo, me mostró mucho de ese disco triple o cuádruple que iba a hacer.
La última vez, me comentó que ya tenía el bajo con el que iba a grabar «Tom Sawyer» de Rush.
Estoy escuchando su última recomendación: Skyharbor, que me causó gracia porque apenas llegué a su casa, me preguntó que andaba escuchando y me habló de estos pibes. Me retaba diciéndome «¡¡¿¿Cómo podes escuchar Radiohead??!!», banda que no le gustaba. Y yo algunas veces lo jodía preguntándole si no tenía algún pirata de The Police.
Se lo extraña, cascarrabias, refunfuñón cuando algo no le gustaba. Se lo extraña, al amigo.

Luis Albornoz (Tricupa, Redd):

A fines del 2002, empecé con Carlos Capdevila mi hermano del alma, que vive hace mucho en EEUU, a organizar el evento Reunión de bandas, como Tricupa, Tango y Redd; cosas que habíamos armado antes de 1984. Esteban no estaba tocando y vivía en una office en la cual tenía un cyber, muy de moda en ese momento. Fui a buscarlo y me dijo que lo iba a pensar. No quería tocar, estaba casi retirado. Y vimos que la manera de forzar su vuelta era decir que lo haríamos de todas formas para grabar y filmar en vivo para que quede algo.

Entonces se sumó diciendo que sabía que lo haríamos igual, así que mejor participar para asegurarse de que no haríamos cualquier cosa. Su espíritu de emprendedor y productor artístico pudo más que su retiro. Realizamos tres años seguidos a salas llenas. Y el material se editó, siempre bajo su supervisión limpiando el sonido grabado en vivo. Y de allí seguimos con Redd y diversos integrantes.

Atesoro esto como una de esas cosas que salen bien, al poner de nuevo en escena a alguien tan importante como él. Y su bonus fue tocar y grabar con Tricupa, banda que admiró toda su vida, reemplazando al bajista original y haciendo voces. Gracias a él, Tricupa tiene una versión de aquellas canciones de 1971, que se hubiesen perdido como tantas cosas.

REDD – Ceremonias para alzar el telón – Disco 1 – (2007)

Patricio García (Los Chicles):

Al principio solo conocía su leyenda, sobre todo de boca de un tío mío y de Gabriel Fulgado que era amigo de la familia, pero también de todo aquel iniciado y no tanto en el rock tucumano. Todos sabían de Redd, la banda tucumana que había sacado un disco y había sido parte de la tercera generación del rock argentino. Después en 1997 lo conocí personalmente a su regreso de Italia en «Bonus Track» el programa de David Cohen y Ariel Bellos, y poco tiempo después compartimos escenario por única vez en un recital de homenaje a Lennon en el Teatro Alberdi, donde participé con Los Chicles.

Bastante tiempo más tarde nos reunieron las redes sociales. Tras algunas charlas por Facebook comencé a visitarlo en su departamento en 2017, donde escuchábamos su gigantesco archivo y colección de música. Ambos estábamos enfrascados en ambiciosos proyectos discográficos: yo en la grabación de ‘Listen In Awe’ y él en un proyecto de álbum triple: un disco de covers en inglés, otro de covers en italiano (la cantidad y calidad de bandas del rock progresivo italiano es impresionante, muchas veces superando en ideas a los pioneros ingleses, y por supuesto, lo habían influenciado mucho) y el tercero del rock argentino más canciones originales nuevas.

En su departamento pude escuchar bastante material de este proyecto, ya grabado en buena parte junto a músicos tucumanos de varias generaciones, desde sus coetáneos hasta los chicos nuevos, así como músicos invitados, amigos suyos, históricos del rock progresivo argentino. Lo hacía a pulmón y la cantidad de música a grabar era tan exagerada que, por lo que entiendo, nunca llegó a terminarlo, pero hay sin duda material de sobra como para armar un gran disco, que sería a la vez un gran perfil de lo que Cerioni era.

Esteban Cerioni era un conversador hipnótico. Si te interesaba la música, el rock, y su historia, (o el cine y los comics) no se sentía el paso del tiempo en conversación con él. Como yo, entusiasta de la música hasta el absurdo, compartíamos oscuras pasiones como aquella por Hildegarde Von Bingen, o aquella otra por el krautrock más extremo. De alguna manera se las arreglaba para reconciliar ser un cascarrabias, iracundo y opinionado con ser una persona de una extrema dulzura y generosidad.

Hombre de rock y hombre de bandas (tocó en bandas hasta el último día de su vida y defendía el formato banda apasionadamente), desaprobaba el hecho de que yo estaba trabajando mi disco en soledad y con una computadora. Sin embargo nos habíamos prometido colaboraciones en los respectivos proyectos, que nunca se dieron, más que nada por las dificultades económicas que ambos sufríamos para llevar adelante nuestros discos durante el macritazo.

Cuando me enteré de su muerte, una vez disipados el shock y la tristeza iniciales, en lo primero que pensé fue en que había que resguardar su archivo de música y video que es, como ya lo dije, enorme. Era un obsesivo coleccionista y archivista, y tenía mucho material, no solo de sus bandas y proyectos, sino de gran parte de la historia del rock de Tucumán y de la Argentina. Si se pierde su archivo, la mitad de la historia del rock tucumano se pierde.

Mauro Luque (Zener): 

Justo estamos por lanzar el nuevo material de Zener. Son cinco temas, cuatro de los cuales son temas anteriores reversionados.
Hay uno que es piano y voz, se llama «Las Cartas», es el tema 1 de Polisemia.
Ese tema me pedía Esteban siempre que lo hagamos. Tenía pensado invitarlo para cantar en algún recital.
Habla un poco de la depresión, y de quedarse solo. Me dijo que se sentía identificado con la canción y con Zener en general.
Teníamos pensado grabar un tema de él aparte.
Creo que Esteban tenía proyectos musicales pendientes con mucha gente.
Quizás estaría bueno hacer ese álbum que estaba planeando.

Ale Kaplan:

De Esteban podría decir mucho, y también muy poco.
Lo conocí, supongo, en la que era la casa de Juan Escalante, allá por los ’90.
Recuerdo que yo venía incursionando con bandas de rock. Antes de llegar a aquella casa, ya había recibido noticias de las míticas bandas tucumanas de finales de los ’70, con Tricupa y Redd a la cabeza.
Así fue que cuando llegué a conocer a Juan Escalante, padre de mi entrañable amigo Juan Manuel, y a los otros integrantes de Redd, Manolo (Luis Albornoz) y Esteban, sentía que estaba parado frente a popes de la historia del Rock Nacional (sólo los había visto en fotos en blanco y negro) Años después, el mismo Esteban recordaba ese primer encuentro, puesto que yo le pregunté, obsecuente, si lo podía tocar (inocente fan adolescente) como dándole a entender que me costaba creer que era real, y él pensó: «mientras no me toques el culo, todo bien».
Mi relación con él siempre estuvo mediada por los innumerables reencuentros de Redd. Nunca hice música con él. No puedo considerarme su amigo, pero siempre existió un vínculo de mucho respeto y admiración. Su cultura musical era inconmensurable. Su gran amor por el rock progresivo no le impedía ser un gran cultor del jazz, la música afro latina, la música clásica y otras muchas cosas que logré curiosear en su discoteca, alguna vez que lo visité en su departamento de la General Paz.
Siendo el gran músico que fue y la influencia que imprimió en al menos dos generaciones de músicos, no solo de Tucumán, si no del país (y del submundo cultor del Rock progresivo en todo el planeta), siempre se le notaba una insatisfacción de lo que pudo ser y no fue. Mucho más melancólico que optimista, mucho más valioso que reconocido.
Del gordo me llevo el recuerdo de un tipo apasionado por la música, cabrón, contador de malos chistes y con un corazón tan sensible, que, como dijo Galeano: «nada tenía de malo, y nada tenía de raro, que se le hubiera roto el corazón de tanto usarlo».

Luis D’Orieaux (La Piedra, Los Peces Gordos):

A Esteban y a mi nos une una amistad de muy chicos, desde que teníamos 15 o 16 años; y con una banda que formamos también. Cuando empezábamos a hablar de música (él ya contaba con una colección importante) y tenía trato con gente que le conseguía discos afuera y nos quedábamos en su casa a la siesta hasta la tarde a escuchar música y a charlar sobre proyectos musicales.

A pesar de que éramos muy chicos, ya tocábamos y teníamos mucho entusiasmo porque seguíamos aprendiendo y descubriendo cosas nuevas. Para el año ’72 habíamos empezado a hacer algo que se terminó de gestar entre fines del ’73 y comienzos del ’74 y formamos «La Piedra» con Rody Castro en teclados, quién, junto a Esteban, eran los que componían los temas. También estaban Rody Gil (guitarra), Carlos Minitti (guitarra y voz). Hicimos un par de recitales antes de que Rody se fuera a hacer el servicio militar; aquí todos cantaban, era una banda muy personal y particular. Fue mi primera banda de rock progresivo y la hice con él… lo disfrutamos demasiado.

A medida que pasó el tiempo nos volvimos a reunir con Esteban en una banda de covers, se llamaba «Semáforo Rojo». También pasó por otra banda que yo estaba integrando que se llamaba «Fuz». Siempre estábamos en contacto y reuniéndonos para compartir algo y hablar de música. El tenía la gran satisfacción de haber armado su banda junto a sus ídolos y haciendo temas propios, Luis Albornoz, Juan Escalante y Oscar Imhoff. Ellos eran músicos que tocaban en Tricupa, una banda top de Tucumán, y que tuvo éxito en todo el país. Él los admiraba mucho, yo era quien los grababa. La única grabación en vivo de «Tricupa» la hice yo, él me la pidió y la atesoró como algo muy valioso. Eran sus ídolos, logró tocar con ellos y formar su gran banda llamada Redd.

Tengo los mejores recuerdos como amigo y compañero de banda, de escuchas, de largas charlas… Vivíamos muy cerca en aquella época y le gustaba mucho ir a mi casa; encima era un cocinero impresionante. Un día se fue a mi casa a cocinar ravioles (como buen italiano), para toda mi familia, le llevo mucho tiempo y trabajo hacerlos pero a él no le importaba.

En algún momento hablamos de juntar a «La Piedra» (banda en la que fuimos compañeros) para celebrar los 44 años, pensábamos en hacer un homenaje a esa banda, pero quedó trunco. Hubo un tiempo en el que estuvimos desconectados, que fue para la época en que él viajaba mucho con Redd.

Fue un gran amigo, un gran músico, lamento no haber estado en su despedida… Se fue de la manera de los grandes músicos, se fue feliz haciendo lo que a él le gustaba, tocando su bajo arriba de un escenario…

Se fue un hermano de la vida y de la música.

Leo Vera

Esteban le dio muchas manos a chicos jóvenes. Siempre me hablaba de los músicos jóvenes con los que estaba tocando, y el aprecio que les tenía. Fui a su velorio y vi mucha gente joven, varias generaciones.
Lo invité a tocar en el bar Irlanda ya que era mi cumpleaños, y el lo consideró un honor. Últimamente estaba hablando bastante con él, me había ido a ver a un show, grabé y conozco bastante lo que estaba haciendo.
Grabé para su disco triple, ahí es cuando lo conozco a Esteban. Le dije a Isaac Llovera que terminemos el disco que venía haciendo, y se sumaron Chechi Bazzano, Daniel Amani, Gustavo Parrado y otros, para colaborar para grabar y terminarlo. Íbamos a grabar 2 canciones con Adrián Iaies, Pollo Raffo, Javier Podazza, estaba todo listo y nunca se dio que podamos terminarlo de grabar.

Chechi Bazzano (Los Peces Gordos, Tripas Calientes): 

Lo conocí en el Teatro San Martín, Esteban era cantante del coro estable de la Provincia. Ahí nos hicimos amigos, y visité mucho su casa, tenía un montón de música que me hacía escuchar. Armamos varias bandas, tocando sus canciones y las mías, y compartimos recitales juntos. Tengo muchos recuerdos con él, haber estado zapando en un altillo en Buenos Aires, o tocando con el Pollo Raffo, o Pusineri.
Me encantaba su sonido de bajo, bien definido, poderoso y con mucha presencia. Era característico. Cantaba muy bien también
Era un amante de la música, y siempre estuvo conectado a lo que pasaba, haciendo recitales, homenajes, o tocando con muchos chicos.

La semana anterior al show del Bar Irlanda lo encontré y me comentó que íbamos a tocar juntos, en el cumple de Leo Vera. Hace rato que estábamos planeando tocar juntos y no se daba. Yo quería cantar “Bajan”, de Spinetta, y el me dijo “todos tocan esa, hagamos otra”. Él quería hacer “Té Para Tres”. Esa noche ya se había sentido algo mal, le recomendaron internarse pero no quiso; dijo “si me interno, me muero, así que no me voy a internar”, y le recomendaron que se quede afuera.

Cuando estábamos para los bises, Esteban me dice que quería volver a subir a tocar, y se puso firme para subir, así que le dije que tocábamos una canción con Gustavo Parrado y luego subía a cantar “Té Para tres”, que es la que él quería. Hicimos las dos primeras estrofas, los solos, y cuando estábamos por empezar a cantar de nuevo la última estrofa me agarra del antebrazo y se fue resbalando para atrás, y cayó con los ojos abiertos.

Todavía no caigo de lo que pasó.

Esa fue la despedida. Pasó de un momento de estar rodeado de amigos, haciendo música en un escenario, a otro plano. De la música al silencio. Me quedó esa imagen de Esteban, y me va a quedar por siempre.
Era una gran persona, muy responsable, y tanta responsabilidad que tenía para con todos, su trabajo, sus proyectos y las cosas que hacía, esa presión que se imponía a sí mismo, de alguna manera le pasó factura.

Adiós Maestro

Como verán, fue una persona muy querida (a pesar de ser cascarrabias jajaja), a todas las generaciones inspiró y ayudó con su música y amistad a que el rock tucumano crezca por sobre todas las cosas. Lo vamos a extrañar mucho..

PD: Los que hacemos TucumanRock rendimos este pequeño homenaje a su memoria. ¡Hasta siempre querido amigo!, ya nos volveremos a encontrar para seguir disfrutando de buena música y largas charlas.

 

Adrian Llovera

Edad: 56 años.

Apodo: NS/NC

Instrumento: Voz, y actualmente toco el bajo, aunque eventualmente toco guitarras clásica o acústica y teclado.

Banda Actual: Llovera (2007/actualidad) y Ut (reunión 2017/18).

Bandas que militó: Armas (1981); Mamut/Ut (1982/1987); Acertijo (1987/1992) (1997); Arkangel (1999/2003); Adrian Llovera (2003/2006)

Gustos Musicales: Es difícil porque son muchas, pero podría nombrar a Redd, La Insignia, Karma, Mil castigos, Inspectores, Trilogía, Syderalus, Misión, entre muchas otras. Hay muchas bandas buenas.

Anécdota

Era el 11 de mayo de 1984 y se desarrollaba la segunda edición del Tucumán Rock, un festival ecléctico con más folklore que rock. Marcelo Molina inició su participación pidiendo disculpas si no salía todo bien porque estaba muy resfriado.

Un poco después sube un tal Ricardo y dice: «A mi no me van a tener que disculpar nada porque estoy perfectamente de la voz». Al presentar su último tema anuncia: «esta canción la hice en Buenos Aires, esa ciudad triste y gris. Y caminando por una vereda me encontré, entre dos baldozas, una flor, bella y hermosa, y le hice esta canción». La melodía remontaba a «Barquito de papel» de Serrat pero con otra letra. Con Mamut tocamos al final, porque nadie se animaba a tocar después de nosotros jajajaja.

Después del primer tema digo con actitud bien metalera: «Bueno locos… esta canción la hice en Buenos Aires, esa ciudad triste y gris. Y allí, entre dos baldozas me encontré con una flor, bella y hermosa, Y LA PISÉ LOCOS… LA HICE MIERDA«. La risotada fue unánime. Al salir se me acerca un muchacho con un físico y un tamaño imponentes y me pregunta: «Che… lo que dijiste, ¿lo dijiste por algo particular?». (Yo me digo internamente: «Adrián, te vas a recibir una golpiza y vas a morder el polvo»). Entonces le contesto: «Si, porque me emboló su actitud», y pongo la cara como para que no me quiebre la mandíbula. El chico me abraza, me levanta del suelo y me grita: «¡Sos mi ídolo!». Ese día volví a mi casa con la certeza de tener mi primer fan y sabiendo que no siempre hay que callar lo que uno piensa.

UT – Estamos en el Rock (Como un Mamut)

La Biblia Por VOX DEI – Esteban Cerioni

Uno de los mejores bajistas y más prolífero de nuestro Tucumán (con una trayectoria admirable) se encuentra embarcado en una nueva aventura, un nuevo proyecto musical. Me refiero al Dios de las 4 cuerdas, Esteban Cerioni. Un músico sumamente completo y multifacético, nos cuenta un poquito de su amor por la música, los amigos y sobre todo, de qué se trata este nuevo proyecto y algo más…

Esteban Cerioni

Hola Esteban, ¿cuál es el nombre de esta banda en la que estás ahora?

¡Buen día! ¡Solo nuestros nombres no más! De León-Ruiz-Cerioni. En ese orden…. A menos que aparezca un nombre que nos represente, ¡lo adoptaremos! Mientras tanto, nuestros nombres no más.

¿Hace cuánto que estás con los chicos?

Te explico: La banda nace a partir de mi amistad con Lucas. Nos propusimos hacer proyectos puntuales buscando músicos de apoyo en cada ocasión, las ideas incluyen conciertos como estos de La Biblia, y como otros donde mostraremos música propia. Empezamos con otra gente, Hernán no estaba. Cuando llegó ¡se re engancho! Pero con él no hemos hablado de otros proyectos más allá de La Biblia. La onda que hay entre nosotros me dice que seguiremos juntos con Hernán, yo dejo que las cosas fluyan, es mejor que hablar.

 

Esteban Cerioni (bajo y voz), Hernán Ruiz (batería) y Lucas De León (guitarra y voz)

¿Qué representa para vos La Biblia de VOX DEI?

Para mi es la obra más importante de la historia del rock argentino hasta ahora. Y nótese que digo «Más importante» y no «mejor disco» porque no es un juicio sobre el nivel musical sino del evento en el contexto en que se gestó. Los Vox Dei tenían puestos encima los ojos de todos: clero, militares, gobernantes, cholulaje en general y estos vagos le hicieron cerrar la boca a todos. Parieron una obra libre de otras visiones que no fueran humanísticas y por eso quedó incorporada en el inconsciente colectivo como lo hizo.

¿Esto se generó por iniciativa tuya? ¿De dónde nace la idea de este proyecto?

Cada tanto me pregunto qué cosas hacen que un álbum se convierta, con el pasar de los años, en un clásico, en algo trascendente. Y me doy tantas y variadas respuestas, que imagino seguramente pueden ser distintas (o no) a las tuyas. Sin embargo, hay algo irrefutable: hay músicas que nos atraviesan, que no necesitan de un porqué porque quizás no lo tienen o porque no lo conocemos exactamente. A mí me pasa esto con La Biblia de Vox Dei y con su música toda.

Totalmente…

Me interesa destacar que no se trata del típico tributo. Es bucear en nuestras raíces para entender por qué somos músicos. Y se que decirte esto vale para Lucas (De León) y Hernán (Ruíz) también. Tocamos esta música como si fuera nuestra y no como quien hace un cover.

Con respecto a la temática religiosa que es algo controvertido. Los textos expresan las inquietudes básicas del hombre como ser humano antes y después de lo religioso. Se podría decir que es una percepción totalmente laica y libre de fanatismos y por eso siempre me enganché.

Lucas De León

Es admirable que sigas tocando y haciendo música después de tantos años en ella y de tantas bandas en la que estuviste. ¡Tenés que dar la receta de como seguir en carrera sin bajar los brazos!

¿Seguir en carrera?
Es muy simple en realidad. A la gente con la que voy a tocar siempre le digo, primero seamos amigos.
Quiero que toquemos porque somos amigos y no al revés.
Hay tanta gente con la que toqué y la frecuenté como siempre aunque no toquemos. Y hay otra que no veo más.
¿Por qué?
Porque somos amigos antes de haber tocado y lo somos después.

Te explico todo esto para que entiendas que por ahora es todo un día a día. Por la experiencia que tengo en bandas. Esta pinta mucho mejor que otras en las que hemos planificado todo de movida. ¡Me siento re bien con estos dos putines! Creo que durará más allá de La Biblia.

Llegará el día que ya no podré retozar en los escenarios, por eso quiero seguir trabajando para mis amigos jóvenes, hasta el ultimo día.

Hernán Ruiz

La verdad que es muy bueno que las cosas se den así

Un detalle…
Lucas tiene 28 años…. Herni 24… Entre los dos suman 52 años, ¡yo tengo 62!
El feeling y la química con estos tipos es muy superior a la que tuve, por ejemplo, en Redd. La música derriba barreras, incluso las generacionales. ¡Yo podría ser abuelo de estos dos! Jajajajaja
En lugar de llevarlos al cine, es más probable que nos vayamos a un cabarute juntos. Jajajaja.

Jajajajajaj

No tenés idea de lo que eso significa para mi. Superar la nostalgia en la que siempre me quieren encerrar. Voy a entrevistas y solo les importa que hable de Redd, y no me dejan ponerle punto final a esa historia. Con estos chicos me siento joven otra vez.

¡De una Esteban!

¿Y cuándo es que presentán este material?

La cita es el Jueves 20 a las 21:15 hs, justo antes de salir para el fin de semana largo. Y Lunes 24 a las 20:00, ¡justo para cuando estén de regreso! En el Teatro del Círculo de la Prensa, Mendoza 240 en San Miguel de Tucumán.
Entre las sorpresas que ofreceremos en los conciertos, habrá un ensamble de cuerdas con arreglos y dirección de Javier Fiori Toril y también estará como invitado Rodrigo Noe Ferreyra que tocará el piano en algún tema. También tocaremos algunos temas que no pertenecen a La Biblia pero que son significativos como «Jeremías pies de plomo» y «Presente (el momento en que estás)» que es todo un himno generacional con un mensaje siempre vigente.

Sin dudas..

Va a ser el concierto de celebración de una obra que ya es un clásico, que trascendió en el tiempo, y creo que tocándola ayudamos un poquito a preservarla, a que siga estando. Que vengan religiosos de cualquier tipo, agnósticos y ateos, peronistas y anti peronistas, radicales y anti radicales, boquenses y riverplatenses, verdes y celestes, y así… que la música sea la unión.

El sonido estará a cargo de Carlitos Esquinazi. El evento será filmado con tres cámaras con miras a editar un DVD y CD.

¡Tremendo!

¿Cómo hace la gente para conseguir sus anticipadas?

Las entradas para las presentaciones de LA BIBLIA según VOX DEI los días 20 y 24 de Setiembre en el CIRCULO DE LA PRENSA, se pueden reservar a partir de ahora mismo poniéndose en contacto por mensaje privado a través de Facebook con cualquiera de los tres integrantes de la banda y sino también dejándonos un mensaje en la página del evento. Hemos preparado unos combos interesantes para que puedan comprarlas a un buen precio.

¡No tengo dudas que esto va a ser un éxito Esteban!

Muchas gracias

Génesis – Las Guerras – Libros Sapienciales (Lucas De León: voz y guitarra, Hernán Ruiz: batería y Esteban Cerioni: voz y bajo)

 

¡Los esperamos!

 

 

 

Un Lugar Donde Me Sienta Feliz: Peces Gordos y los 20 Años de Corazón de Blues

Ya habíamos contado en otras oportunidades sobre grabaciones en el rock tucumano. Desde los simples de Bangs y Fantasmas, pasando por los discos de Redd, demos y producciones independientes, hasta llegar al CD de 448 en 1996, al que seguro también le debemos una nota.

Sin desmerecer los compilados editados en CD, “Una Historia Diferente” de 1995 y “Rock a Toda Vida” de 1997 (del que verán que tiene algo que ver con lo que contamos hoy), tomemos entonces al de 448 como el primer CD de una banda tucumana, sigamos con el que sería el segundo CD, el de Pipa Ogayar, “Nada, Nada, Nada”, editado en 1997. Pero llegaría 1998, y con él 4 bandas, fundamentales en esos años, que asumirían la tarea de poner en plástico y aluminio sus primeros trabajos: La Insignia, Peces Gordos, La Banda de Tu Hermana y Karma Sudaca.

Comencemos entonces por Peces Gordos, el primero de los cuatro en grabarse. Con ustedes, “Corazón de Blues” a 20 años.

Portada de «Corazón de Blues»

Cómo se armó la banda:

Luis d’Orieux (Batería): La banda la armamos en un pub que se llamaba “La Rambla” (era como un subsuelo en la calle Corrientes entre 25 y Laprida), yo estaba como encargado ahí de la parte musical. Ese fue el comienzo de Los Peces, en el año 1993, y en el ’94 nos afianzamos como banda.

Pablo Pacífico (Voz): la banda está formada desde principios del ’94. La formación se empieza a consolidar en el ‘95/96 y comenzamos más seriamente con los temas nuestros.

Ricardo Iguana Abregú (Bajo): Yo entré al mes de que se formó la banda, reemplazando a Pedro Gómez.

Chechi Bazzano (Guitarra): yo creo que entré en el ’95, y para el ’96 ya estaba la banda armadísima, con Cachi, Iguana, Pablo y el Gordo, y con Vampiro incluso, que estaba en esa época.

Luis: Cachi es de Santiago del Estero e iba a todas nuestras tocadas, hasta que un día estaba entre el público, lo invitamos a subir y le propusimos pertenecer a la banda.

Cachi Pajón (Teclados): Yo ya venia de Santiago haciendo otras grabaciones con mis bandas de allá, con grupos de folclore, de guaracha, pero yo me vengo a Tucumán por Los Peces.

Luis: Panchito se subió a zapar una noche en Rosario de la Frontera y no se bajó más

Pancho Gómez (Saxo Alto): En enero de 1997 Silvio Mercado (N. del R.: baterista de varias bandas desde los ‘80s) los llevaba para Rosario De La Frontera (mi ciudad) y hablando con ellos sobre intentar cambiar un poco el sonido de la banda e incorporar un saxofonista, Silvio les dice que justo adonde iban estaba de vacaciones un saxofonista que cursaba en Tucumán. Me presenté en la prueba de sonido y quedamos de acuerdo en las canciones en las que iba a participar esa noche. Salió todo bien y terminando la noche me invitaron a tocar con ellos el siguiente fin de semana, y después ya me invitaron a integrarme al grupo.

Iguana: A Panchito lo conocimos una vez que fuimos a tocar a Rosario de la Frontera, él es de ahí, y se sumó para siempre. Hubo otros que se sumaban de acuerdo a la necesidad, como Vampiro y Carlitos Anastacio, que grabaron los vientos junto a Pancho.

Eduardo Vampiro Vardiero (Saxo Tenor, invitado): No recuerdo exactamente cuando empecé a tocar con ellos, pero habrá sido entre unos meses antes de la grabación y hasta un año y medio después. Mí participación en Los Peces era exclusivamente en sus shows de ese album. Fui el primer saxofonista.

Contratapa de «Corazón de Blues»

Las Canciones:

Chechi: a fines del ‘95/’96 componíamos las canciones en la casa del Gordo, en la calle Virrey Vertiz, salvo Peces Gordos, que ya estaba hecho, y Para mí, que Pablo ya lo tenía hecho pero en otra versión, era más rápida y yo se la arreglé para que quede como se grabó en el disco. Las canciones salían por zapadas o alguna idea que tirábamos, enseguida Pablo esbozaba una melodía y nosostros se la completábamos, hicimos los arreglos ahí. Para los arreglos de vientos tiraba algunas ideas yo. A las letras, Pablo mayormente las escribía en el ensayo, no sé si fue la de Barrio Oeste II o Patricia Natural, que la escribió al toque y después de cantarla una vez hizo un bollo y tiró la letra, y ya se la acordaba.

Cachi: Cuando entré a la banda tenían 5 canciones propias, Peces Gordos, Mucho Poquitito y Nada, Para mí, y otros 2 que descartamos. Yo era el nuevo y tocaba de otra forma diferente a los anteriores tecladistas. No opinaba absolutamente nada al principio, después empecé a proponer cosas musicales y empezaron a gustar y es como que les empecé a abrir la cabeza y ellos empezaron a abrirme la cabeza a mí. De ahí empezamos a componer algunas canciones. Después me abrieron un poco el camino para que pueda meter composiciones mías, más que nada la música porque las letras las hacía Pablo. Chechi hizo muchas composiciones, Iguana también, era una banda con cabezas bastante polenta, y teníamos carácter fuerte también.

Iguana: Peces Gordos salió en una prueba de sonido que hacíamos antes de tocar en Alto Urquiza, las demás salían en los ensayos.

Luis: en el camino de aquellos viajes, aprovechábamos para ir componiendo y armando temas o sacando covers y armar la lista de temas.

Cachi: Patricia Natural, por ejemplo, salió en Santiago. Había una travesti que se llamaba Patricia; Pablo le agregó el Natural, hizo la letra y se completó todo. Para Mí fue la primera canción que compuso Pablo, cuando tenía 15 o 16 años. Después salió Barrio Oeste II, que fue genial, cuando la terminamos de componer fue como que la canción nos dictaminó sola todos los arreglos. Las canciones iban saliendo así.

Chechi: laburábamos tocando covers y un par de canciones propias, Peces Gordos y Blues de ReMI de Ariel Ortega (N. del R.: ex tecladista), después nos fuimos consolidando como banda de canciones propias. Fue una gran experiencia de composición grupal. Si bien el disco tenía la influencia de Memphis y otras bandas, las letras hablaban de lo que pasaba en Tucumán, o de historias que había vivido Pablo, o los Peces durante las giras.

Los Arreglos:

Pablo: los músicos que estaban eran demasiado buenos, y los arreglos y las formas que les daban a mis letras y a mis canciones primitivas eran grandiosas.

Pancho: Hubo muchos ensayos en lo del Gordo, mucho de dejar volar la imaginación, intercambiar ideas, opiniones, matices. Uno caía con una idea de canción que se estaba gestando, esa idea empezaba a mutar con los aportes de los integrantes, siempre llevando el estandarte Chechi con su conocimiento, tambien Cachi con su formación académica, todos hacíamos lo que podíamos. Luis no tiene formación académica pero tiene mucho oficio, años tocando.

Iguana: lo que más recuerdo es hacer los arreglos de vientos y esas cosas sin saber, no teníamos idea, nunca habíamos arreglado canciones para un disco, lo hicimos todo nosotros.

Vampiro: Imposible olvidar como se hicieron los arreglos. Estaban hechos por Chechi y por Cachi, o sea, intocables prácticamente. Es que es MUY distinto pensar arreglos de vientos si no sos instrumentista de vientos. Las alturas, ligaduras e inflexiones son casi opuestas entre una guitarra y un saxo. Fue (al menos para mí) un dolor de huevos aprenderlos. Y por eso te destacaba que fui el primer saxofonista, a mí me tocó hacer sonar esos arreglos. Fue bastante peliagudo. Cuando entró Pancho (que ya estaba establecido como el saxo titular) fue al mismo tiempo que Carlitos Anastacio en trompeta, y las tres voces ya estaban completamente resueltas. No te olvides que eran arreglos de Chechi «1000 acordes» Bazanno y Cachi Pajón, docente titulado de piano y armonía. En resumen, salvo tocarlos, estaba todo resuelto.

Chechi: La preproducción se fue haciendo mientras planeabamos el disco, fuimos con las canciones bastante aceitadas, los arreglos estaban escritos, los de vientos principalmente. Alguna cosita puede haber salido en el estudio, pero la mayoría ya estaban hechas.

Peces Gordos – Mucho, Poquitito y Nada (clip)

Ya contados los detalles de cómo se fue armando la banda, las canciones y arreglos, llegaría el momento de grabar, y ahí es cuando volvemos al citado compilado “Rock a Toda Vida”. El germen de este CD fue un concurso donde, durante 4 domingos, un montón de bandas tocaron en las instalaciones del shopping de la Terminal y un jurado evaluaba e iba eligiendo las que iban a una fecha final. Algunas bandas no participaron, varias históricas fueron quedando afuera (caso Los Chicles, Juez Dredd, Khatrú, entre otras) y en la última jornada quedaron seleccionadas las que grabarían 1 canción (La Insignia, Hocus Pocus y El Negrex) y las que grabarían 2: Karma Sudaca, Hernán Vallejo con Stradivarius, Casta y Pura, Los Anteojos del Tío Freddy y, claro, Peces Gordos, quienes tendrían sus canciones al inicio del disco (Barrio Oeste II) y cerrándolo (Pollo a $6), aunque no sería la mezcla que escuchamos en “Corazón de Blues” sino que es la que harían los productores sin intervención de las bandas participantes. El compilado saldría editado en 1997. Sigamos con el relato de los protagonistas de esta nota:

Luis: se vio la necesidad de grabar, justo en ese momento ganamos un concurso de bandas, era un compilado de distintas bandas. Fuimos a Santiago a grabar este disco en el estudio “La Mosca”, de Juan Antuz. Nos dieron la posibilidad de grabar 2 temas para el disco.

Chechi: y ahí salió la idea de grabar el disco completo. Cachi ya tenía experiencia de grabar ahí, y los resultados habían sido buenos.

Iguana: Aprovechamos ese estudio porque ahí grababamos las bandas que habíamos ganado el concurso de «Rock a Toda Vida». Esa grabación de 2 canciones no nos costaban dinero ya que la pagaba el shopping de la Terminal, y grabamos las otras canciones.

Cachi: Uno de los productores del compilado era uno de los guitarristas de Virus (Daniel Sbarra), ellos no tocaron nuestro laburo, realmente estábamos haciendo las cosas bien. Fuimos la única banda a la que no le dijeron nada, ni tocaron nada de los controles.

Luis: Varios teníamos experiencia de grabar, pero grabar con Los Peces era algo especial, fueron días muy intensos, porque nos fuimos un viernes después de tocar a la tarde. Al otro día arrancamos a grabar a primera hora, ahí se nos sumaron Vampiro y Carlitos Anastacio.

Cachi: se grabó en 2 fines de semana. Tocamos el viernes en el Shopping de la Terminal, desarmamos y nos fuimos a Santiago, nos quedamos en mi casa, y arrancamos el sábado a la mañana hasta el domingo a la noche, esa fue la primera sesión.

Iguana: Grababamos todos juntos guitarras, baterías, bajos, vientos y las voces, y el resto lo grabó Cachi después, todavía estaba viviendo en Santiago, y después invitamos a Juan que puso un solito. Grabamos como 24 horas seguidas, empezando a las 10 de la mañana de un sábado y terminamos a las 8 de la mañana del otro día.

Pancho: era la primera vez que grababa con una sección de vientos. Yo tenía todavía mi primer saxo, aún con la boquilla original, que nunca es de lo mejor, y estar con ellos que ya tenían su sonido y mucha experiencia fue algo enriquecedor. Grabar los 3 vientos juntos fue un desafío tremendo, más con Juan siendo tan meticuloso, nos hacía escuchar los detalles para poder conjugar a la perfección los vientos y lograr la armonía, los tempos, los detalles, los crecientes y decrecientes.

Arte interno de «Corazón de Blues»

La primera parte de la grabación comenzó el sábado 12 de Abril de 1997, y terminaría el día lunes 14, si bien en el libro interno del CD figura “Entre el 14 y el 16”. El lunes 14 era el día que tenían asignado para grabar las canciones del compilado, que se hacían a un día por banda. En esos días se grabaron las canciones “Peces Gordos”, “Mucho, Poquitito y Nada”, “El Barquito”, “Barrio Oeste II”, “Gato Negro” y “Pollo a $6”. La segunda parte se haría entre mayo y junio, ya sin Vampiro ni Carlos Anastasio, y con Ramón Antuz al comando de la consola, debido a la ausencia de Juan que en esos momentos era el guitarrista de Peteco Carabajal.

Cachi: Después yo grababa los teclados, se grabó el solo de Juan (N. del R: para “El Barquito”) que lo grabó el solo, me mostró varias opciones pero la primera que grabó estaba bárbara. Yo venía tocando con Sandra Diaz Alderete, canta muy bien y era el registro que daba para lo que necesitábamos. En menos de una hora grabó los coros (N. del R: también para “El Barquito”) y estuvo fantástico.

Pablo: A «Para mí» lo grabamos de una sola toma, ninguno quería grabarlo, decían que les sonaba a Macaferri & Asociados. Chechi tarde en la noche decide grabarlo y lo hacemos de una sola toma, ya casi cuando estaba todo hecho. Es una canción que si quedó en el tiempo se lo debe a si misma.

Cachi: En la segunda sesión Chechi se tenía que volver a Tucumán antes, y en una sola toma grabó Para Mí, con una guitarra acústica Yamaha de 12 cuerdas mía.

Cachi: la semana siguiente yo volvía a Santiago y empezábamos las mezclas con Juan, la idea era que sonara como si estuviéramos tocando en vivo. Pero hubo un inconveniente, por que la primera tanda la había grabado Juan Antuz y la segunda Ramón. Si te ponés a escuchar hay algunas diferencias, en el sonido de las baterías más que nada, pero se pudo equiparar. Elegimos el estudio El Pie, de Alejandro Lerner, para masterizar con Sebastián Hillman y Mario Breuer, quedó muy bueno.

Afiche de la presentación de «Corazón de Blues»

Si bien venían tocando sus canciones antes de grabarlas, fueron ganando protagonismo en los shows siguientes a la grabación, sonando en las radios, hasta llegar a la gran presentación oficial del disco, el 8 de Agosto de 1998 en lo que en ese momento se conocía como La Zona (dado que el grupo La Zona lo regenteaba), pero que en realidad es la Sociedad Francesa de San Juan 751. Para esos shows también incluyeron algunos covers (la apertura de Green Onions, What a Wonderful World), las 10 canciones del disco, y algunas canciones nuevas que no llegaron a grabarse (Rock & Roll de Federico, Lluvia de Verano, No Llores Más y Fanky). Ahora esa es la pregunta, ¿por qué no se grabó otro disco?, ¿Qué pasaría de ahí en más con Peces Gordos? Dejemos que la cuenten ellos:

Cachi: Cuando empezamos a ir a Buenos Aires, fuimos a un lugar en San Telmo invitados por la gente de Blues Special, y participamos de un compilado en vivo, grabado por Rinaldo Raffanelli (N. del R.: bajista de Sui Generis, Polifemo, etc). En esa época Chechi ya no estaba, estaban Cuchón y Dani Pacheco. Hubo intenciones de grabar un disco, se iba a llamar Piel & Hueso, ya teníamos el material, pero fue una época en la que tocábamos muchísimo, andábamos mucho de gira, llegamos hasta Bolivia, Buenos Aires, todo el NOA, no había mucho tiempo de entrar a grabar. Nos separamos, y cuando volvimos en el 2012, llenamos el Teatro Alberdi, y decidimos, en vez de grabar un disco, sacar un DVD con ese show. Después empezamos a tocar, se compusieron canciones nuevas, pero nunca pudimos concretar un segundo disco. Y luego se vinieron las ultimas formaciones de Los Peces de las cuales ya no participe.

Iguana: No sé porqué no se hizo otro disco, llegó un momento en que Chechi se fue de la banda, y desde ahí no se produjo más de lo que ya estaba, veníamos tocando mucho el mismo repertorio. Ya estaba cansado, el ambiente musical estaba pudriéndose, muchas bandas de covers con computadoras. Nosotros jamás largamos una secuencia o una pista de nada, con esas cosas se iban perdiendo mis ganas, mi tolerancia hacia situaciones comunes que hay en todas las bandas, pero a veces uno las soporta y después las deja de soportar, fue mi caso, y me fui.

Chechi: Hay nuevas canciones grabadas en vivo, que nunca terminaron siendo un disco. En un momento empezamos a patinar, ya teníamos material para un nuevo disco, por eso termino dejando la banda, yo estaba con muchas ganas de seguir componiendo y otros no tanto.

Luis: teníamos material para grabar varios discos, temas que fueron tocados en vivo y quedaron registrados en video, que seguramente en algún momento los vamos a grabar.

Pancho: se apagó un sueño que cada uno, algunos más otros menos, tenía; una ilusión que se fue dando contra la realidad y se terminó de estrellar cuando el manager (Federico Mainardi) en un viaje a Buenos Aires se puso en contacto con una gente que se iba a hacer cargo de producir este disco y los posteriores, hacer giras, darnos a conocer a otro nivel; llevarnos al plano nacional. Pero nos sugerían que para que esto funcione fuéramos al menos 3 veces al año a Buenos Aires con una estadía de 3 o 4 semanas, lo cual fue una puñalada letal. Cada uno tenía su familia, algunos con hijos chicos, su trabajo, algunos en relación de dependencia. Para mí era abandonar mi objetivo principal de obtener mi título universitario, tenía que dejar mi carrera. Nos cambió a cada uno los sueños, las ilusiones, disgregando esa unión que teníamos, mató la posibilidad de hacer otro disco, nos dimos con que para lograr todo eso teníamos que andar mucho y lejos mucho tiempo. Ninguno estuvo dispuesto a sacrificarse hasta tal punto.

Iguana: Los Peces siguieron tocando mucho tiempo más, y no fue hasta una cena de fin de año de Swan donde nos juntamos con Chechi y Luis y conversando, salió la idea de volver, y concretar cosas que no se habían podido hacer, no sé si por falta de ganas o que, pero se habían dejado de hacer y yo tenía ganas de concretar (ese fue por el motivo por el que me fui, y también el motivo principal por el que me volví a ir). No estábamos concretando nada, teníamos un disco entero listo para grabar y no lo grabamos, querían hacer más temas nuevos y yo quería dejar plasmados los que ya teníamos.

Volante del show presentación de «Corazón de Blues»

Parafraseando a la canción emblema del disco, “Para Mí”, hay momento de su vida como banda que se llevarán hasta el fin. Consultados acerca de su visión del disco con el tiempo transcurrido, fue una constante que mezclaran como ven y sienten el disco ahora con una catarata de recuerdos de su vida en la banda. Tanto que hizo que celebraran los 20 años del disco y surgiera una vuelta a la actividad que solo el tiempo dirá que les/nos traerá (¿canciones nuevas? Disco nuevo? Unos shows y siguen con sus vidas musicales?). Leamos que balance sacan del disco:

Pablo: Creo que el disco tiene el toque  justo de rock pero no tiene un estilo determinado, varía entre rock, funk, de todo un poco pero con la personalidad que tenía en ese momento la banda, que era bastante ecléctica ya que veníamos de tocar de todo. Es un disco que va a quedar en el tiempo como algo de avanzada para esa época, no creo que hay canciones que sean fáciles, más allá de Para Mí que es un acústico, son todas bien elaboradas con letras que dicen algo, con cortes, puentes, remates, creo que es un buen disco. Fue como un parto esperar al correo, recibir las cajas, abrirlas. Tuvo su espera y su misterio eso de hacer un disco, fue una de las cosas más lindas que me pasaron

Iguana: Las canciones me las acuerdo a todas, creo que si nos juntamos ahora a tocar las canciones nos acordaríamos todos. Hay canciones que no están en el disco que me gustan más de las que están. Lo que pasé con Peces Gordos fue una cosa única, increíble, muy divertida, fuimos familia, y de haber sido familia quedamos muy amigos entre todos, nadie se fue peleado con nadie ni con ningún tipo de rencor, nos seguimos viendo, con Chechi tuve una actividad musical intensa, toqué en la banda de Cachi, todos seguimos nuestra parte musical, pero creo que ninguno llegó a tener con sus otros proyectos lo que se tuvo con los Peces, que fue increíble. Hicimos cosas que no recuerdo otra banda que lo haya hecho, salvo La Banda de Rock & Roll (N. del R.: banda de Santiago Caminos de principios de los 90’s) usando escenografía, actores, video

Vampiro: Estuve escuchando algunos temas del disco hace poco, está bien, los Peces siempre buscaron un sonido clásico, que fue logrado. Es un gran disco, con canciones que se instalaron a fuerza de ser excelentes canciones, Y todo Tucumán conoce varios temas de ese álbum. La verdad es que fue una experiencia fundamental en mí carrera, Tanto desde lo profesional como desde lo afectivo, Tocamos en todos lados realmente, incluso giramos con Memphis La Blusera. Y la amistad, el cariño y el respeto con todos los Peces es invaluable e inolvidable para mí

Pancho: no me acordaba que había pasado tanto tiempo, no lo tenía presente, se me vienen todos los momentos encima. Lo recuerdo de la mejor manera, fue una etapa maravillosa, espectacular. El momento de la presentación, y lo que vino después, me trae muy buenos recuerdos; todos los desacuerdos que pudo haber quedan opacados. Estoy muy agradecido a cada uno de la banda de que me hayan dado este lugar y darme todo lo que me dieron

Cachi: En estos años que no estuve tocando con ellos siempre de una u otra forma la gente se acercaba y me hacía acordar. Una vez lo estaba bañando a Balti (N. del R.: su hijo menor), tenía un año y medio, 2, era chiquito. En la casa de enfrente había obreros, que siempre escuchaban radio, y uno cambia el dial y justo estaba sonando Barrio Oeste II.

Luis: “Corazón” fue un álbum sumamente fructífero que nos dio muchas satisfacciones y que además se escuchó en todos lados, hasta tuvimos la oportunidad de ir a tocar con Pablo a EEUU. Nos duró mucho “Corazón de Blues”, 20 años pasaron y se sigue escuchando.

Pablo Pacifico, Iguana Abregu, Chechi Bazzano, Luis d’Orieux, Cachi Pajon

Seguro se están preguntando que están haciendo los Peces con su vida musical, así que acá vamos: Cachi Pajón tiene Mil Castigos (antes llamados Imago, por donde también pasó Iguana), y además acaba de sacar un disco solista instrumental, “Ancestros”. Chechi toca en Tripas Calientes (por donde también pasaron Luis e Iguana) y en C-Nota (con Iguana). Pablo canta Jazz y se presenta como solista acompañado por los Sukampiones (con algunos musicos que pasaron por otras formaciones de Peces). Luis tiene La Pesada del Gordo con músicos muy jóvenes del interior. Pancho vive en La Cocha, divide su carrera de contador entre capital, el sur de la provincia y Catamarca. Iguana toca en C-Nota con Chechi y en Panzones (con su hijo Facundo)

 Concluyamos entonces con un imaginario brindis por estos 20 años de unos de los discos claves de la escena rockera tucumana, de una banda igual de trascendente, mientras esperan la siguiente nota de repaso de alguno de los otros 3 discos que estamos preparando.

 Contanos acá abajo tu recuerdo de “Corazón de Blues

 

Eduardo Marce y Alvaro de la Vega

Patricio Garcia

Edad: 39

Apodo: Pato

Instrumento: guitarra y piano.

Banda Actual: Solista

Bandas que militó: Los Chicles, Lady Penélope, Águilas Panamericana de Oro.

Gustos Musicales: Cuarteto Telúrico, Losotra, Estación Experimental, REDD, Orquestas de la UNT, Mai Carro, Personality Crisis, Tercera Colina, Monoambiente.

Anécdota

La primera vez que fuimos con Los Chicles a tocar a Buenos Aires estábamos tan eufóricos que decidimos salir a celebrar esa misma noche que llegamos. Justo tocaba Juana La Loca y ahí fuimos .

En un momento tocan su clásico sónico «Autoejecución»; me subí al escenario, le quité el micrófono al cantante y me puse a cantarla yo, esperando que, como suele pasar, eventualmente un plomo o un músico me arroje del escenario. Pero nadie me molestó y la canté entera, a los gritos y me bajé solo al terminar.

Al día siguiente era nuestra tocada y yo no tenía voz de tanto haber gritado la noche anterior. Entonces a David Cohen que hacía las veces de nuestro manager, se le ocurre la gran idea y decide que la solución era comerme como medio centenar de caramelos de miel; entonces me compra una bolsa grande con la que estuve todo el día.

Y al llegar la noche no solo no había recuperado la voz sino que la garganta me ardía de tanta miel jajajajaja. Pero igual canté así no más, como me salió. Cohen y sus caramelos locos….

Los Chicles, «Caramelo Bang Bang»

Augusto Gallegos

Edad: 38

Apodo: Mocho

Instrumento: Bajo

Banda/s auctual: Syderalus, The Worms.

Banda que militó: 13

Gustos Musicales: La Insignia, Avenido Popeye, Redd, Zener, Enjoy The Chaos.

Anécdota

Algo que me vino a la memoria fue lo que nos ocurrió una vez con mi anterior banda llamada 13, a la cual también pertenecía Nico Auvieux, con quien actualmente formamos Syderalus, junto a Isaac Llovera.

Corría el año 2007, mes de Julio, en medio de ensayos e intentos de grabación de demos, 13  seguía en pie desde el 2000…pero no por mucho más. Ésta fue, si no mal recuerdo, la última presentación que tuvimos como banda.

Recuerdo entonces que Nico nos propone tocar en el ciclo “Virla Joven”, que formaba parte del 9º Julio Cultural Universitario en el “Centro Cultural Eugenio Flavio Virla”. El Ciclo incluía una serie de performances y muestras artísticas, mientras bandas en vivo acompañaban la puesta en escena. A nosotros nos encomendaron tocar en vivo, mientras el ex bajista de Los Redondos, Semilla Bucciarelli, realizaría una serie de dibujos digitales que se irían proyectando sobre el escenario, conforme la banda realizaba su presentación.

A nosotros nos gustaba acompañar nuestras presentaciones con pantallas, imágenes y videos, efectos, luces, etc…todo esto porque éramos muy “pescaos” como para ponernos a saltar, hacer headbanging, o cualquier otro circo que hubiese que hacer sobre el escenario…entonces teníamos que acompañar la música con otra cosa…jaja…

La cuestión era “¿qué hacer?” entonces mientras el artista plástico plasmara su arte sobre nuestras cabezas…así es que se nos ocurrió que para comenzar, debíamos hacer una introducción instrumental “muy mística”, en la que cada integrante iba a ir haciendo su entrada triunfal, uno a uno, hasta que la banda esté completa y recién ahí explotar con la música de lleno…¡faaa!. Sonaba copada la idea.

Llegado el gran día y habiendo realizado con éxito el armado del escenario, la prueba de sonido, estábamos listos; ¡chuuu que nervios!, se apagan las luces, se corre el telón, entra Diego Ramiro Pápiz (Exeo, Coveck) quien se abalanza con sutil delicadeza sobre su KORG TRINITY, y comienza a sonar una atmósfera espectral, en medio de la penumbra que irradiaba la tenue luz y el humo del escenario, ya comenzaban a aparecer los primeros trazos de Semilla sobre la pantalla gigante…hace su entrada el amo de las texturas sonoras, Nico Auvieux, quien con sus efectos espaciales de guitarra, sumaba color a la atmósfera de la velada…los dibujos de Semilla se volvían siluetas coloridas sobre la interactiva pantalla, no volaba una mosca…y llegó el turno de Caeto Vélizalias KtrasK (6 Monos), se abre el telón, saca la cabeza, mira la audiencia, pasa su cuerpo por sobre los cables, se ríe nervioso, hace un paso, y cuando está por hacer el segundo paso, ¡PATAPÚFETE!, se escucha un seco ¡POCK!… Exeo levanta la cabeza en cámara lenta, mira al público, consternado, gira lentamente la cabeza, lleva sus manos a su cara…y ahí estaba el, riéndose nervioso, Exeo lo mira y exclama la frase: “tenía que ser Caeto”…había literalmente desenchufado los cables de alimentación de todo lo que había sobre el escenario, ¡¡¡que cul…!!! ¡¡¡Toda la mística atmosférica al carajo!!!

La gente comenzó a reírse primero, sin saber que había pasado, y al instante, al comprobar que era un moco del guitarrista estrella haciendo su entrada triunfal, comenzamos a cagarnos de risa todos, incluido el Semilla !que tiró su lápiz óptico al carajo! La gente comenzó a aplaudir, animándonos a proseguir con el recital…Ahí nomas con la ayuda de todos, se acomodamos los cables, y pudimos seguir con lo que se había planeado.

Y yo…”¿que mi plata no vale?” me quedé sin mi entrada magistral, ya que era el último que quedaba atrás del telón, gracias Caeto, a la mierda mis 5 segundos de fama…jajaja

¡Excelente recuerdo, muy lindos momentos pasamos con estos changos!

13 en vivo en el Teatro Eugenio Flavio Virla

 

Daniel Sanger

Edad: 33 años

Apodo: Dan

Instrumento: Guitarra

Banda actual: ScarlightDeath or gloryLiver Hook.

Bandas que Milito: Abismal, Templarium, Harder, Children of the night, Voces del rock.

Gustos musicales: 448, Initial Gravity, Garage, Redd, Tricupa, Syderalus, Mr Jack, Deimos, Trilogía, D.E.C, Elvis Cochuelo, Priztik, Karma Sudaca, Nelwing, Pecadores, Patente, Evolución, Argento Tucma, Hook, Alcanfor Para Gorriones, Críos, Blanca Oscuridad, Insanity’s Crown, Release The Hell.

ANECDOTA:

En uno de los últimos shows de Templarium (mi anterior banda)  en el año 2003, tocamos en la semana del seminario mayor de San Miguel de Tucumán, era pleno invierno y nosotros tocando power metal a todo volumen en una iglesia jajajajaja. Fue una experiencia tremenda, sobre todo cuando termino el show y todos los futuros sacerdotes se tiraban las sillas plásticas y pogueaban como si fuera que estaban en el «Waken» jajajajaj, la frutilla del postre fue cuando un profesor (también sacerdote) subió al escenario y agarro el micrófono y dijo «chicos no se olviden que mañana a las 7 todos arriba para orar», se sintió un abucheo total y hasta algún insulto a la madre del profesor jajajajajaj. Mortal!

Templarium EP 2003

 

Tucumán en Cinta – Parte 2

Continuando con el posteo anterior, vamos a seguir ahora con 10 años de mínima edición discográfica. Aunque hubo algunas grabaciones que circularon en forma de producción independiente artesanal, ninguna fue editada en vinilo o cassette de forma industrial.

Si bien en dicho post vimos que entre 1970 y 1987 se editaron 2 LPs (el primero de Redd y Flux), 2 simples (Los Fantasmas y Los Bang) y un disco que quedaría congelado hasta 1996 (el segundo de Redd), existen algunas grabaciones de ensayos y recitales, como las de Trícupa y Redd que se pueden encontrar en YouTube, y seguramente hay más que circularon en su momento y hoy están olvidadas.

A fines de los 80 era muy raro encontrar estudios de grabación. Viene a la memoria solo uno en la calle Frías Silva, que grababa en cinta en 4 u 8 canales (¡ay!, la memoria…) mayormente dedicado a jingles, cumbia o folklore, donde en 1988 registrara su demo Sinfonía 9, la banda de unos jovencísimos Victor Fernandez (Loco Chico), Luis Sucar y los hermanos Fabián y Esteban Marquez. Obviamente, grabar tenía su costo y en pago del servicio, hicieron que Victor cantara un jingle para un supermercado de Catamarca.

Entre las grabaciones que circulaban en ese tiempo estaban algunos ensayos de Arena (Tato Paz Posse, Sergio Giusta, Roberto Madrid), Sistema K (Jorge Rodriguez, Chechi Bazzano, Gustavo Parrado, Gerardo Alderete), Ticket, UT, un show en vivo de Fuzz (Luis dOrieux, Chechi Bazzano, Luis Lezcano, Julio Herrera) en Monteros, entre otras bandas, todo grabado de forma muy rudimentaria: con grabador de cassette conectado a la consola o ubicado en forma estratégica para que tome de aire el sonido de los amplificadores y batería.

Sobre el final de la primera etapa de Redd, Esteban Cerioni estaba radicado en Buenos Aires, donde además de oficiar de sonidista y participar de diversas bandas como Trigémino y Taxi, grabó entre 1982/83 un disco llamado De Tiempos Pasados que circuló de mano en mano hasta que recién encontró su edición en CD en 2004 por el sello porteño Viajero Inmóvil. El disco reúne composiciones inéditas de La Pequeña Banda de Tricupa, La Piedra, Redd, Vassa y Trigémino, y participan del disco amigos de la talla de Fito Páez, Lito Vitale, Ricardo Mollo, Tuerto Wirtz y una lista de jovenzuelos que ahora a la distancia conformarían un «dream team».

 

El Estudio Portátil

Hacia mediados de los 80 se popularizó entre los músicos el portaestudio, un grabador a cassette generalmente de 4 pistas, que permitía grabar cada pista individualmente y luego mezclar para generar un master. Creada a fines de los 70 por la compañía TEAC, fueron usados por muchos músicos conocidos para hacer pre-producciones de sus discos (o incluso los mismos discos como Nebraska de Bruce Springteen),  y también para hacer demos de difusión,  pese a sus limitaciones.

Para el año 90, Martín Lajmanovich adquiere un portaestudio Tascam. Esto sirvió para que Acertijo, su banda de ese momento (junto a Adrián Llovera, Carlos Juarez y Juan Carlos Narbaja, al que después retornaría Jorge Rodriguez) grabe 9 canciones durante un par de años que, recuperadas tiempo después, aparecerían en YouTube en 2017 comoLeyenda Urbana«. Pero Martín (en ese entonces también sonidista) abriría las puertas de su casa para que otras bandas compartan la experiencia de grabar, entre ellas El Escuadrón de la Reina (Mario Marquez, Luciano Valle y Fabián Cosiansi) y Hades.

Hades (Tony Molteni, Gustavo Coronel, Daniel Amani, Maxi López y Gabriel Diaz Enrico) grabó primero 3 canciones en el año 90, y luego volvería al estudio de Martín en el 91 para hacer una preproducción de “Dentro Mío”, una de sus canciones que luego grabarían en Bs. As., en los estudios Panda, y sería incluída en el disco doble “Metálicos Argentinos”, editado en vinilo y hoy también descatalogado.

Curiosamente, la portaestudio que fuera de Martín caería en manos de Maxi López, y con ella grabaría, entre otras cosas, el cassette de La Insignia (Fabián Cosiansi, Mario Marquez, Dario Souza, Timmy Aciar) publicado en 1996. Ellos ya habían grabado anteriormente (en su formación anterior, junto a Willy Acosta) en una portaestudio Yamaha también de 4 canales, perteneciente a Daniel Sales, que también sirvió para grabar a Otros & Bufones (el eslabón perdido entre Hades y Karma Sudaca, con Tony Molteni, el propio Daniel Sales, Calavera Maidana y Gabriel Jofré). Volviendo a Maxi, luego grabaría los primeros trabajos en CD de La Insignia, Karma Sudaca, Críos, y un largo etcétera.

Otro de los que se aprovecharía de los beneficios de la portaestudio sería Pipa Ogayar, que lanza en 1995 con su primer cassette “Porquerías Mías” acompañado de los chicos de Niebla Púrpura como banda. Le siguió “Emociones Pasajeras” en 1996. Ambos fueron en paralelo a su labor en Devas primero y Karma Sudaca después, hasta que se dedicara por completo a su profusa carrera solista que sigue hasta ahora.

En la próxima entrega, más de los 90, y la entrada en la escena de los primeros estudios profesionales, que sumados a las nuevas tecnologías, mejorarían el audio de las grabaciones locales. Esperen, no falta mucho.

Tucumán En Cinta – Parte 1

Algunos de los que hacemos TucumanRock hicimos nuestra entrada en la escena, de una forma u otra, desde mediados de los 80 en adelante. En este espacio seguramente contaremos cosas que vivimos como testigos y hasta como protagonistas, pero… ¿qué pasa con los primeros 20 años de rock en Tucumán? Algún día investigaremos el porqué de que no haya una historia escrita aún, pero lo que hoy nos ocupa es empezar por hacer una revisión de las grabaciones en algo así como 30 años de rock tucumano, cuando el acceso a estudios y a una edición del material era muy difícil, casi una gesta heroica.

Primer material de nuestra historia por Los Fantasmas

Empecemos con el primer simple, el de Los Fantasmas, editado en 1970. Según consigna Esteban Cerioni en su blog Reddland (lamentablemente discontinuado) fue editado por el sello Parlophone EMI con el código 1233. Los Fantasmas fueron esencialmente una banda de covers y para este simple compusieron “Hombre Solitario” y “El Precio de la Vida”. Esta segunda formación de la banda incluía a Oscar Imhoff, Juan Escalante, Oscar Buriek, Carlos Gordillo, Chiquín Medina y Jorge Tobchi.

Los Fantasmas – Fuente: Efecto Burbuja

Los Bang con otro simple

El segundo simple llegaría en 1971 con Los Bang, la banda de Hugo Marcantonio formada en 1965 que también tenía un repertorio de covers y algunas canciones propias como Juan Siglo XX y Si Consigues, las incluidas en el simple. Siguiendo con la información del blog, fue presentado en el cine Plaza un domingo a la mañana, horario que hoy parece atípico pero era algo muy usual en la época. Los Bang habían tocado en la primera edición del festival B.A.Rock, donde llamaron la atención de los productores de Odeón, que editaron el simple con el código DTOA 8684 (info del blog de Esteban, por supuesto). Las canciones se grabaron en vivo en 2 canales en los estudios porteños de la filial argentina del sello que editaba a The Beatles. Según el mismo Esteban, junto a Los Sabuesos y Los Fantasmas “componen la triada de monstruos sagrados de pioneros del rock tucumano”. Además de Marcantonio, esta formación de Los Bang incluía a “Negro” Palacios, Perico Migliorini, Humberto Rava y Raúl Baralo. Ninguno de estos dos simples fueron reeditados en CD, y están descatalogados.

Los Bang – Fuente: Efecto Burbuja

El primer Long Play, a cargo de Redd

El primer LP, esto es “disco de larga duración”, sería «Tristes Noticias del Imperio«, de Redd, el entonces trío de Luis Albornoz, Juan Escalante y Esteban Cerioni. Lo grabó el portugués Da Silva en los Estudios Netto, en Buenos Aires, en 20 horas, tiempo record. Siguiendo el ejemplo de sus amigos de M.I.A. (Músicos Independientes Asociados, colectivo de la familia Vitale) se hizo todo de manera independiente, siendo uno de los pocos ejemplos de auto-producción discográfica de la época no sólo en Tucumán sino en el resto del país (Bs. As. incluida). Grabado y editado en 1978, ya convertido en objeto de culto llegaría al CD a través de una edición internacional del sello brasilero Progressive Rock y una edición 30 aniversario por el sello Viajero Inmóvil.

Portada del primer disco de Redd

Otra creación de Redd

La segunda formación de Redd (esto es Albornoz, Cerioni, Oscar Imhoff, Marco Pusineri y Juan Pollo Raffo) grabaría “Cuentos del Subsuelo” en Octubre de 1979 nuevamente en Bs. As. y reincidirían  con el portugués Da Silva como ingeniero. Pero este disco no tuvo más que una tirada en cassette, hasta que el sello Progressive Rock hiciera justicia en 1996 y lo editara en CD.

Portada de la edición en CD del 2do disco de Redd

Flux edita un LP

En el verano de 1987 Hugo Marcantonio y Luis Albornoz, junto a Ana María Frías, Patricia Ahualli, Pedro Gómez (otro ex Bang) y Raúl Aybar, bajo el nombre de Flux, grabarían el segundo longplay de esta crónica (y único de su breve historia): Detrás del Humo. Se grabó en los estudios Moebio, en Bs As, y fue editado a fines de ese año en cassette y LP en el sello Allen Records bajo el número AR-1002. El disco se presentó ante un Teatro San Martín colmado, con sonido y luces alquilados especialmente de la empresa de Héctor Starc, como solían traer las bandas importantes que visitaban la provincia. A Flux corresponden los primeros videos de difusión del rock tucumano, en realidad unas tomas de la banda (ya con Chechi Bazzano reemplazando a Frías en los teclados) haciendo playback en los viejos estudios de Canal 8 de Salta y Delfín Gallo, que rotaron hasta el cansancio en ese canal y hoy deben dormir en alguna estantería. Tampoco fue reeditado en CD, y si bien está descatalogado, se pueden encontrar algunos vinilos de segunda mano en Mercado Libre.

 

Detrás del Humo, de Flux. Publicación de Mercado Libre

 

Sirva esta primera nota como introducción; en una segunda parte escribiremos de algunas otras grabaciones posteriores, estudios, etc. Pero en algo así como 20 años de rock en Tucumán, encontramos tan poco material grabado y editado. ¿La falta de estudios en la provincia es el motivo? Si Redd pudo… ¿por qué nadie más lo hizo? Antes de que lo digan, eran años difíciles, si.

Como dijo alguna vez Gustavo Rowek: “Con el Rock lo primero que se pierde es la memoria”. Así que están por demás invitados a sumar datos y corregir lo que hayamos pasado por alto. Contamos con ustedes, amigos.

PD: Visiten también el blog de Homero Sanchez, Efecto Burbuja, que en su momento se ocupó de las primeras bandas del rock tucumano, además de bandas nuevas y otros artículos.

 

Eduardo Marcé

50 Años De Rock En Tucumán

El Rock en Tucumán tiene mucha historia

Quizás muy poco claro está quién es quien y cómo sucedió todo en estos 50 años que pasaron, y pensándolo bien, ¿qué mejor cosa que comenzar a averiguarlo, no?…

¿Por qué no incluir en un solo lugar absolutamente TODO lo que sucedió, así como TODO lo que está sucediendo y que juntos lo VIVAMOS y disfrutemos en tiempo real?

Sin lugar a duda tenemos mucha historia de Rock en Tucumán.

El año pasado pude ver a Redd, la Mítica Banda Progresiva de los 70 que tocó con Spinetta en Tucumán en 1977, y los vi con su formación casi original: Esteban Cerioni, Luis Albonoz y Juan Manuel Escalante (Hijo de Juan Escalante el batero original de la banda).

Pude asistir también al super espectáculo de Karma Sinfónico en el Teatro Mercedes Sosa donde participaron muchas bandas de Rock nuevas, muy frescas y genuinas.

Karma Sudaka Sinfónico

Rock en Tucumán - Karma Sudaka Sinfónico

 

Y pudimos juntarnos nuevamente con Hades después de 30 años de nuestro debut en un recital en el Teatro San Martín y nos acompañaron Adrián Llovera de la banda UT e Irvin Ibarra de La Mosca Verde, una experiencia inolvidable.

HADES – 30 Años – Teatro San Martín (2016)

Hades Teatro San Martin 2016 - Rock en Tucumán

 

y eso es pura Historia en Presente…

Pero hay mucha parte de la historia de Rock en Tucumán que yo no viví…

Soy Tucumano pero estuve fuera de Argentina por más de 20 años… y me perdí casi todo lo que sucedió en los 90 y toda la década del 2000 hasta el 2015… y no vi a la 448 por ejemplo, o a los Priztik que se que están hace un montón de tiempo tocando y tampoco tenía idea que un gran amigo Mike Ortiz creó la banda Evil Tomb que suenan un cañon en vivo. Y si, se que hay muchos que estuvieron aquí en Tucumán y también se perdieron esa parte de Historia en Presente que tenemos los Tucumanos.

Y hoy hay personas como Alvaro de la Vega por ejemplo, que comenzó un blog de nombre “Capotón Furioso” y habla de muchas bandas locales e incluye música de cada banda.

Entonces, ¿por qué no tener a toda esa “Historia & Presente” en un solo lugar?…

¿Sabés quiénes son los Senegal Grindcore Mafia, por ejemplo?

Una banda Tucumana con gran disciplina y una super estrategia de Autogestión que llega hoy al mundo… y la banda vive en Tucumán, y suenan super bien.

Senegal Grindcore Mafia

Senegal Grindcore Mafia - Rock en Tucumán

No será del “Palo” musical tuyo, pero como me dijo Edgardo un gran amigo mío hace unos días, cuando vio el video de mi banda actual Los Inspectores:

“No es el tipo de música que yo escucho, ¡¡pero está bueno!!”

Hay que escuchar y ver en vivo lo que se produce hoy en Tucumán, que en mi opinión personal es de muy buen nivel en general.

Y quizás, en algún momento podremos bajar la “Guardia”… ese límite interno que tenemos entre género y género y comenzar a disfrutar realmente el Rock como estilo musical y por supuesto a los artistas que tenemos aquí.

¿Cuántos Músicos de Rock seremos en total en Tucumán a lo largo de estos 50 Años?

No creo que nadie lo sepa.

Pero lo podemos averiguar, ¿no?…

Muchas gracias por visitar TucumanRock y hasta mi próxima entrada.

Gabriel Díaz Enrico